Nace la Fundación Forlopd

La FUNDACIÓN FORLOPD nace con el propósito de ayudar a los menores con altas capacidades a que desarrollen su talento para que mejoren sus capacidades al máximo nivel, de manera que puedan expresar todo su potencial personal y profesionalmente. Con ánimo de que lleguen a la edad adulta con un desarrollo personal y emocional que les permita expresar sus habilidades y capacidades de manera que puedan ofrecer sus talentos en beneficio de  la sociedad.

Nace la Fundación Forlopd

En  FUNDACIÓN FORLOPD tenemos claro que es necesario gestionar el talento de nuestros hijos con la finalidad de que aprendan a ser niños y adolescentes felices.

La gestión del talento en los niños siempre ha sido una prioridad y una gran responsabilidad para los padres. Lo más habitual es que los padres eduquen a sus hijos con la referencia de su niñez, bien basándose en la educación que recibieron de sus antecesores o bien con referencia a lo que les hubiese gustado que hubiesen hecho con ellos.

Hoy en día partimos con otra realidad, nuestros hijos han nacido en la era de la información y, antes de preguntar a sus padres, buscan lo que les preocupa en Internet. En este sentido, el proceso de la educación se ha invertido y ahora somos los padres los que estamos desfasados. Nuestros hijos nos superan en conocimientos y habilidades, ya no nos preguntan, lo que no saben está en la red. Los niños y adolescentes ya no buscan el aprendizaje en los adultos.

Con esta situación, tenemos que buscar otra manera de enseñar a nuestros hijos a vivir. Como padres podemos enseñarles a encontrar el sentido a la vida, a que desarrollen un criterio propio sin dejarse llevar por el de los demás, a que piensen por sí mismos generando sus propios recursos, a que aprendan a valorar la diversidad y a tolerar todo lo que no les gusta respetando las diferencias, a tomar decisiones propias afrontando las consecuencias, a negociar con los demás siempre buscando la estrategia ganar – ganar, a que se relacionen con personas de otras culturas respetando sus tradiciones y, sobre todo, a que aprendan a gestionar sus emociones, permitiéndoles que expresen cada una de las emociones que sientan. Todas las emociones vividas tienen algo que enseñarnos, todas son válidas para aprender a vivir y ellos deben saberlo.

Padres y docentes debemos buscar que los niños desarrollen sus fortalezas y reconozcan sus debilidades para mejorarlas, que descubran sus talentos para que hagan lo que de verdad les gusta, que busquen alcanzar su máximo potencial realizando tareas retadoras que les hagan apasionarse. Que lleguen a descubrir su techo cognitivo para que puedan elegir con libertad su proyecto de carrera que les permita convertirse en adultos felices.

Desde FUNDACIÓN FORLOPD identificamos el talento de los menores para hacerles conscientes de sus capacidades y que así puedan desarrollar su potencial intelectual. Realizamos procesos de acompañamiento emocional y educativo para que comprendan y desarrollen su inteligencia emocional en los ámbitos escolar, social y familiar. Derivando a los alumnos hacia procesos formativos acordes a sus capacidades y preferencias, llevando un seguimiento pormenorizado de cada niño para analizar sus progresos.

Cuando los adultos aceptamos a los menores tal como son, buscando que mejoren sus habilidades y capacidades, sin pretender cambiarles, es cuando ellos aprenden a aceptarse a sí mismos y mejoran su autoestima.

Un aforismo del Dalai Lama dice: “a quien amas dale alas para volar, raíces para volver y, motivos para quedarse”. Por ello debemos preparar a nuestros hijos para que vuelen por sí mismos eligiendo su propia ruta, ofreciéndoles valores consistentes que les permitan volver y querer estar con nosotros voluntariamente.